Qué pasa de verdad al cruzarse una operación: bid, ask, spread y la cola de órdenes esperando. Sin esto, el volumen es magia; con esto, es el recuento de cruces.
📖 El libro, en reposo. El spread es 6000 / 6001: un tick. Ahí esperan 600 compradores y 500 vendedores, y ninguno mueve el precio — están quietos.
🏃 Fase 1. Llega una orden a mercado de compra por 1000. «A mercado» significa al precio que haya, y el que hay es el mejor ask: 6001.
⚡ Fase 2. Se cruza contra 6001 y se lleva los 500 enteros. A la orden todavía le quedan 500 por colocar, y en ese precio ya no hay a quién comprarle.
🕳️ Fase 3. 6001 desaparece del libro. Mira el spread: se ha abierto a dos ticks (6000 / 6002). El precio todavía no ha subido — lo que ha cambiado es quién es el mejor ask.
⬆️ Fase 4. Y ahora sube: el cruce se hace en 6002. No ha subido porque «entren compradores»: ha subido porque se agotó un nivel. Es la forma en la que sube un precio cuando nadie retira la oferta.
🟠 Fase 5. En 6002 había 800 y solo se lleva los 500 que le quedaban: quedan 300. Y fíjate abajo: aparece un bid nuevo en 6001, el sitio que dejó la compra. Los pasivos siguen al precio.
🧠 El libro entero se ha desplazado un tick. Toda la explicación cabe en una frase — se acabó la oferta de 6001. Quien tiene prisa paga el spread y agota el libro; quien tiene paciencia espera en el libro y cobra por esperar.
🧱 El mismo libro, con una diferencia: en 6001 no hay 500 esperando, hay un muro de 1500. Alguien ha decidido servir ahí todo lo que haga falta.
🏃 Fase 1. Llega la misma compra a mercado de 1000. Exactamente la misma orden que en el otro escenario.
🛑 Fase 2. Se cruzan los 1000 contra el muro y quedan 500 en pie. El nivel no se agota, así que el spread no se mueve: sigue siendo 6000 / 6001.
♻️ Fase 3 — y esto es lo que casi nadie te enseña. El nivel vuelve a 1500. No es que no lo hayamos comido: es que quien está ahí repone lo que sirve. Eso tiene nombre y lo verás en el módulo 19: se llama recarga.
🏃 Fase 4. Llega otra compra de 800 y se la come igual. El muro baja a 700… y el precio sigue sin moverse de 6001.
♻️ Fase 5. Y otra vez a 1500. Llevamos 1800 contratos comprados a mercado y el precio no ha subido un solo tick. El spread no se ha abierto ni una vez.
🧠 Eso es absorción: alguien tenía puesto ahí más papel del que la agresión podía comer, y además lo repone. No es una opinión sobre el precio — es una cuenta que no da. Y es la primera vez en el curso que ves un nivel aguantar por un motivo medible.
En cada instrumento hay un libro de órdenes: dos columnas. A un lado, las órdenes de compra (bid); al otro, las de venta (ask). Entre ambas, el spread. Esas órdenes son límite: esperan pacientes a un precio. Una operación se cruza cuando llega una orden a mercado, que no espera: ejecuta contra lo que haya.
Aquí está la pieza atómica de toda la formación: una transacción = un cruce. Cuando entiendes esto, el volumen deja de ser un número misterioso y pasa a ser, literalmente, el recuento de cruces que ocurrieron a cada precio.
Hay un matiz que lo cambia todo: quien pone una orden límite aporta liquidez (espera); quien manda una orden a mercado la consume (agrede). El precio se mueve cuando los agresores se comen toda la liquidez de un nivel y tienen que ir al siguiente. Sostén esa imagen: en el módulo 13 volverás a este libro, pero ya en vivo.
Bid, ask, spread y la cola: límites esperando, órdenes a mercado que las ejecutan. La pieza atómica: una transacción = un cruce.
Creer que detrás de cada vela hay 'el mercado' como entidad. Hay órdenes concretas cruzándose en un libro.
Una compra a mercado 'se come' el ask nivel a nivel hasta encontrar vendedores. Eso —no una opinión— mueve el último tick.
Si dónde se apila esa liquidez no fuera aleatorio —si alguien estuviera obligado a dejarla ahí—, podrías anticipar dónde frena el precio antes de que llegue. Eso es leer flujo, no velas. Es a donde va esta formación.
Antes de cerrar el módulo, dos detalles de fontanería que no salen en ningún gráfico y que se cobran solos.
Si colocas una limitada de compra por encima del mejor ask, no se queda esperando: ahí ya hay contrapartida, así que se ejecuta de inmediato como si fuera a mercado —y pagas el spread que creías estar evitando—. Lo mismo, al revés, con una limitada de venta por debajo del mejor bid. No es un fallo de la plataforma: es la mecánica de emparejamiento del módulo funcionando exactamente como debe.
Falta una pieza del libro que casi nunca se cuenta y que cuesta dinero real la primera vez. Cuando ves 20 contratos en un nivel, eso no es «una orden de 20». Son varias órdenes de gente distinta, apiladas, y el orden en el que se ejecutan no lo decide el tamaño.
Dentro de un mismo precio manda la prioridad precio-tiempo: se ejecuta primero quien llegó antes. Se llama FIFO — el primero que entra es el primero que sale — y es una regla del reglamento del mercado, no una consecuencia de la oferta y la demanda. Por eso hay que sabérsela: no se deduce, se consulta.
Esto tiene tres consecuencias prácticas, y las tres se aprenden caras:
Casi todos asumen que si el precio tocó tu nivel, entraste. En la realidad hacía falta que la cola de delante se consumiera entera. Cuanto más líquido el nivel, más larga la cola.
Tu sitio en la cola lo fija la hora a la que llegaste. La misma orden puesta diez minutos antes es una orden distinta.
Que tu límite entre entero en un nivel con cola significa que se consumió todo lo que había delante. Eso no siempre es una buena noticia.
Lo de arriba es FIFO, y es con diferencia la más común —alrededor del 70 % del volumen de CME se casa así, incluidos los futuros de índice y los de bonos—. Pero el reparto lo decide cada producto, no el mercado en general, y hay cuatro familias. Saber cuál usa lo que operas es de las cosas que se consultan una vez y sirven para siempre.
Manda el reloj: primero el que llegó antes, y el tamaño da igual. Es lo que has visto arriba. Aquí llegar pronto es toda la ventaja.
Manda el tamaño: la orden agresora se reparte en proporción a lo que tiene puesto cada uno, y el reloj no cuenta. Las sobras se asignan por FIFO. Aquí llegar pronto no sirve de nada — sirve poner más.
Un porcentaje de cada ejecución va por FIFO y el resto por pro-rata, y la proporción la fija el propio producto. Es un híbrido, y no es raro: mueve en torno al 13 % del volumen.
Primero cobra quien mejoró el precio —el que abrió ese nivel—, luego se reparte pro-rata con un mínimo por orden, y lo que quede, FIFO. Premia a quien se atreve a cotizar primero.
En un producto FIFO, poner la orden antes es lo único que mejora tu sitio en la cola. En uno pro-rata, eso no sirve: lo que mejora tu asignación es el tamaño —y de ahí sale un efecto perverso conocido, gente inflando órdenes que no quiere ejecutar enteras para llevarse un trozo mayor—. Son dos mercados distintos con el mismo dibujo en pantalla.
Reparto por producto y cuotas de volumen verificadas en la documentación de CME Group y en el desglose de Databento (septiembre 2026). Un umbral que no se puede comprobar no entra en esta formación — y del módulo 25 en adelante verás por qué.
Fíjate en el orden de las preguntas. Primero: ¿puedo ejecutar ahí? Después: ¿quiero? La mayoría de la formación del sector se salta la primera, que es la que depende de reglas comprobables.
Cuando el libro está fino —primeros minutos, cierre, un dato macro— los niveles tienen poca cantidad y una orden a mercado los atraviesa varios de golpe. El precio al que acabas no es el que viste. Se reduce de dos maneras, y ninguna es esperar a tener suerte: con orden limitada donde el libro esté vacío, o reduciendo el tamaño hasta que quepa en la liquidez que hay.
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Contenido formativo. No es asesoramiento financiero ni recomendación de inversión. Operar con instrumentos financieros conlleva riesgo de pérdida.